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13 de septiembre de 2012

Vacaciones en Sumatra y Bali (2º Entrevista a Aitor LLul)


¿Se acuerdan de nuestro compañero Aitor?

Sí, sí… el afortunado surfero que se fue de vacaciones a Sumatra y a Bali. Seguro que ya saben, ¿verdad?

Pues hoy tenemos una buena noticia,  Aitor ya regresó de su viaje  y  no sólo trajo una  gran depresión postvacacional (jejej), sino también espectaculares fotos e inolvidables experiencias.

Así que como lo prometido es deuda… ¡Aquí  les dejamos una pequeña entrevista  sobre estas paradisiacas islas!







 
* Aitor, cuéntanos… ¿cuál fue el lugar que más te gustó de estas islas?
Sin duda Sumatra, por sus paisajes, las olas, las buenas playas, las personas... Sobre todo lo que me llamó mucho la atención fue el trato de la gente, que te ayudaban por todo y te hacían sentir como uno más.

       * Como nos dijiste en la anterior entrevista elegiste este viaje principalmente para surfear… ¿Cuál es la mejor playa de allí para practicar este deporte?
Para mí la mejor fue Honey Smacks. Es una playa muy grande, con aguas cristalinas y palmeras en la orilla… Allí la ola es una izquierda muy perfecta que aguanta mucho tamaño… y ¡es ideal para poder surfearla!

*En un viaje de este tipo y encima con un grupo de amigos, seguro que sucedieron un sinfín de divertidas anécdotas… ¡Comparte alguna con nosotros! J
Cuando terminó el Ramadán en Sumatra, durante una noche se celebró una fiesta  para la gente del pueblo con un pequeño escenario, donde nos ofrecieron subir. Nosotros sin pensarlo subimos encantados y comenzamos a rapear (jeje). Al final a  la gente le encantó nuestra actuación porque no paraban de reírse y no querían ni que nos bajáramos del escenario.

Esa fue la anécdota más divertida, pero la más sorprendente para mí fue sin lugar a dudas cuando fuimos a Jakarta. No teníamos la intención de ir, pero en Sumatra conocimos a un portugués (Daniel Ferreira), que se ofreció a enseñarnos la capital indonesia. Cuando llegamos allí lo que más me impresionó fue el contraste de la ciudad, donde cada paso que dabas te ofrecía una imagen diferente e impactante. Además me llamó mucho la atención el trato de la gente que a pesar de vivir en una gran ciudad siempre  se interesaban por ti y tenían una sonrisa que mostrarte.

    *¿Cómo describirías a la gente que vive allí?
Lo que más me llamó la atención de ellos es que a pesar de que trabajan muchísimas horas al día, no muestran estrés ni cansancio, y siempre están dispuesto a echarte una mano y ayudarte en lo que sea. En realidad, son buenísimas personas.

    *Si ahora mismo te dijeran que te espera un avión para volver  a Sumatra y a Bali, ¿lo cogerías sin pensarlo?

¡Por supuesto! Me iría ahora mismo con los ojos cerrados.

Para terminar me gustaría decir que el viaje a Indonesia se lo recomendaría a cualquier tipo de persona (sea o no surfero), porque es un lugar en el que podrás ver, hacer, descubrir… todo lo que quieras. ¡Un auténtico paraíso!

No me gustaría acabar sin nombrar a todas aquellas personas que han formado parte de este gran viaje…

Alejandro Rodríguez, Tommy Telfer, Kevin Orihuela, Xabi Muñiz... 

Y por supuesto a  Sulih Widodo Pam (de Indonesia) y a Daniel Ferreira (portugués) quienes nos enseñaron Jakarta...

Aunque estamos haciendo un vídeo que en cuanto esté listo les mostraré, aquí les dejo unas cuantas fotos del viaje.


Fotos de  Alejandro Rodríguez y Aitor Llull

Playa de Krui (Sumatra)


Sumatra

Mercado de Krui
Dreamland (Bali)
Uluwatu (Bali)
The Peak (Sumatra)
Mie Goreng

En Sumatra con Kevin Orihuela
Campos de arroz (Sumatra)
Playa Dreamland (Bali)



Después de todo esto, nos hemos quedado sin palabras. Pero,  lo que si tenemos claro es que:

“LA MEJOR UNIVERSIDAD ES EL VIAJAR”




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Artículos relacionados:

24 de agosto de 2012

Vacaciones en familia (Entrevista a Juan Carlos y Marianella)



Este año nuestros compañeros Juan Carlos y Marianella tuvieron la suerte de pasar unas mágicas vacaciones  junto a sus dos guapísimos hijos en Orlando.
Durante cuatro días la familia disfrutó  de lo lindo en esta atractiva ciudad. Así que hoy nos sentimos afortunados al poder hacerles una entrevista  sobre el lugar. ¿Te la vas a perder?

¡Allá vamos!...

¿Qué lugares de Orlando recomendarían visitar a nuestros lectores?
Para todos los miembros de la familia recomendamos  tanto el Magic Kingdom como el Universal Studios,  porque tienen actividades que se adaptan a todas las edades, y disfrutan tanto los peques como los grandes.

Si tuvieran que elegir una atracción de estos parques, ¿cuál fue la que más les impactó?
La atracción que más nos gustó fue sin lugar a dudas el Simulador de los Simpson en Universal Studios. ¡Una pasada!

Uno de las mayores atracciones de la ciudad es el parque Walt Disney World. A los niños, ¿qué fue lo que más les llamó la atención de este mágico  lugar?
Cuando Armando (hijo mayor) vio a Mickey y a Minnie se quedó alucinando…

Mucha  gente no viaja a destinos  tan lejanos cuando tienen hijos. Por lo que vemos, para ustedes esto no fue ningún impedimento. ¿Qué les aconsejarían a estos padres?
Para los bebés  (aprox. hasta 5 meses) se pueden reservar en las compañías aéreas cunas durante el vuelo, siempre y cuando  el avión tenga esta  opción.  Luego, también es ideal llevar muchos juguetes, golosinas, y si tienes un Ipad o algo por el estilo, te ayudaría mucho una peli ;)

Si tuvieran que elegir una canción que representase  este viaje, ¿cuál sería?
Tenemos varias: I’m sexy and i know it (LMFAO), International Love (Pitbull & Chris Brown) y Dutty Love (Don Omar & Natti Natasha).  En la época que fuimos  (febrero)  estas canciones eran las que más sonaban en la radio.

Nuestra pequeña aportación: ¡Qué marchosos nuestros compañeros! :)  

No queremos ponerle fin a esta entrevista. Adelantadnos, ¿cuál será  vuestro próximo destino?
Un crucero, que lo llevamos buscando hace tiempo. Aunque no sabemos muy bien la ruta, tenemos muchas ganas. Como ya tuvimos bastante avión y carretera, ahora buscamos un barco.

Esto es todo amig@s...

Como habrán comprobado nuestros compañeros han aprovechado  al máximo sus vacaciones y encima en familia. ¿Qué más se le puede pedir?

Así que… como dijo Paul McCartney (músico)  “La familia es lo único que se adapta a nuestras necesidades” y  si nuestra necesidad  es VIAJAR…

¡Hagámosla realidad!

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9 de agosto de 2012

Vacaciones en Sumatra y Bali (Entrevista a Aitor LLull)



Durante estos días nuestro compañero Aitor viene a trabajar con una  sonrisa más grande de lo normal…

Todos nos hemos hecho las mismas preguntas:  ¿Se habrá enamorado? ¿Se habrá sacado la lotería y no nos ha dicho nada? ¡Pero,  NO!  Nadie ha acertado… 

Nuestro compañero se prepara para pasar unas vacaciones de ensueño nada más y nada menos que en las paradisiacas islas de Sumatra y  Bali…

No podemos negar que nos ha dado una envidia muy pero muy  grande, y nos morimos por saber la razón por la que ha elegido  ese destino tan espectacular para sus próximas vacaciones.

Por eso, Aitor a tan sólo un día de partir, nos ha contado con pelos y señales todo sobre su viaje de 23 días a estas islas… ¡Yo que tú no me lo perdería!

*Aitor, ¿por qué has elegido  Sumatra y Bali para tus próximas vacaciones? ¿Por las espectaculares playas que tienen? ¿Por la tranquilidad?
En realidad, yo soy surfista. Entonces, he elegido estas islas porque allí están las mejores olas, y sobre todo en Sumatra,  por la ausencia de personas a la hora de surfear. A parte del surfing allí podré disfrutar de muchísimos paisajes, podré conocer otro tipo de cultura y además tengo ganas de probar las comidas picantes típicas del lugar.

*Nos ha dicho un pajarito, qué lo más que te da miedo del lugar son los tiburones, ¿Eso, es verdad?
Realmente no sé si habrá tiburones, pero si los habría pasaría mucho miedo y me lo pensaría dos veces antes de entrar al agua. Ya les contaré…

*Por lo visto, allí se habla el indonesio, y también el balinés. ¿Qué harás para comunicarte con la gente de allí?
Espero que hablen inglés porque si no no me voy a enterar de nada… aunque por señas nos entendemos todos ;)

*Hemos oído que los precios en este lugar son bajísimos, ¿tienes pensado comprar muchas cosas?
Pues la verdad que sí.  Sobre todo lo que me gustaría mirar son bermudas, tenis, y algunos relojes que me han dicho que son baratitos.

*Ya no te queda nada para subirte al avión y despegar, ¿estás preparado para pasar tantas horas de vuelo?
¡Por supuesto! Voy preparado con muchos capítulos de “Perdidos”, y como viajo por la noche espero poder dormir y que se me pase volando jajaj

*No podemos negar que somos un poco curiosos y queremos saberlo todo, así que nos morimos por saber qué llevas en tu maleta de viaje…
Simplemente, mi  bodyboard, dos pares de aletas y mi camisa para surfear, ya que  el neopreno es innecesario porque allí el agua está demasiado caliente. También llevo  ropa, pero muy poca…  Y por supuesto la cámara, para inmortalizar los mejores momentos del viaje.

*¿Sólo esto para 23 días?
 Sí, ya que todo es muy barato, entonces aprovecho y compro  y así  no llevo kilos innecesarios para el viaje.

*Si tuvieras que describir con sólo una palabra, cómo te sientes antes de realizar este gran viaje, ¿cuál utilizarías?

¡¡¡MOTIVADO!!! 

Pero lo mejor de todo es que voy con un BUEN GRUPO DE AMIGOS:

Alejandro Rodríguez, Kevin Orihuela, Tommy Thelfer y  Xavi Muñiz.

¡Interesante y envidiable! ¿Verdad?

Puesto esto no es todo, Aitor nos ha prometido que  vendrá cargado de fotos y muchísimas experiencias para compartirla con todos nosotros… ¡Esperamos ansiosos!

Sólo nos queda decirle… ¡Buen viaje, compañero!  

Ahhh… y ¡Cuidado con los tiburones! 

26 de agosto de 2011

Un sueño hecho realidad (Luis Roberti-Pérez)

El TuBiviajero Luis Roberti-Pérez nos cuenta su experiencia en Egipto. Recuerda que tú también nos puedes contar tus propias experiencias de viaje enviándonos un email a la siguiente dirección de correo: redaccion@tubillete.com

Abu Simbel
Abu Simbel
(Foto: Luis Roberti-Pérez)
Según he visto, fue San Agustín de Hipona el que dijo: “El mundo es un libro, y aquellos que no viajan leen sólo una página”. En esta oportunidad escribo para que puedan leer una de las páginas de un libro que no he llegado a escribir, pero está en mi mente en forma de recuerdos que se que no olvidaré: Egipto, un sueño hecho realidad.

Hay viajes que pueden ser planificados por uno mismo, le das principio y final, como si escribieras una historia, una partitura; no obstante, hay otros en el que la incertidumbre es demasiada y, en la que la razón puede más que la aventura, y terminas reconociendo que la mejor manera de viajar es con tours planificados por agencias o grupos de turismo. Para todo aquel que quiera ir a Egipto, aconsejo irse con esta opción; con saber con cuánto dinero se cuenta, uno puede ajustarse a los distintos planes que hay.

Luego de orientarme y empaparme de consejos, comentarios, opiniones, etc., fue como terminé pagando un tour de 14 días por Egipto con gastos de comida, hoteles, guías turísticos y transportes internos, incluidos. Lo único que te pedían era que llegases un día antes del inicio del viaje y por ello reservé una noche en el mismo hotel desde donde saldría el tour.
 
Desierto Blanco
(Foto: Luis Roberti-Pérez)
El itinerario era bastante completo y según el grupo que te tocaba se podía hacer en un sentido o en otro; en lo que a mi respecta, lo hice en el siguiente orden: tren hacia Aswan, visita a la ciudad, visita opcional a Abu Simbel; viaje en felucca atravesando el Nilo por 2 días, visita a sitios arqueológicos; ida a Hurghada con viaje opcional al Mar Rojo; ida a Luxor y visitas a los Templos de Luxor y Karnak y al Valle de los Reyes y Reinas; viaje hacia El Cairo atravesando varios oasis y pernoctando en el desierto blanco y en el desierto negro; y, por último, visita a la ciudad de El Cairo. Adicionalmente, me quedé 3 días más y visité un poco más la ciudad y viajé hasta Alejandría.

Como en todo viaje siempre hay anécdotas dignas de ser nombradas y es que un viaje a Egipto está llenas de éstas: sino quieres comprar, nunca mires o arriésgate a caer en un juego del regateo que llega a cansar después de un tiempo; tendrás que aceptar que los comerciantes harán lo que sea por venderte lo que ofrecen, pero llega un momento que hay que hacer de tripas corazón y aunque pases por grosero hay que decir de forma dura: No, no quiero nada!; por falta de estar inmune contra bacterias de la zona, es recomendable tomar agua mineral, no consumir alimentos como frutas, ensaladas, etc. que fuesen lavadas con agua corriente o simplemente llevarse unas pastillas antidiarreicas; ten presente que se cobra por todo, así que deberás pagar por tomar fotos o vídeos a realizar dentro de zonas arqueológicas importantes y evita tomarte fotos con lugareños porque siempre quieren que le des dinero; siempre paga por los viajes opcionales, más aún si se trata de ir a Abu Simbel, hacer snorkel o bucear por el Mar Rojo, visitar las tumbas de Nefertari o Tutankamón; ten presente que la viveza estará a tu alrededor, así que tienes que estar siempre alerta; y, aunque ya debe saberse, siempre disfruta, siempre, siempre ve el lado positivo a todo y deja que tus 5 sentidos trabajen al máximo para llevarte lo mejor de la cultura, del día a día, de la gente, de la comida, de la historia, de Egipto.

Vista panorámica de las 3 Pirámides de Giza
(Foto: Luis Roberti-Pérez)
Ahora al leer estas últimas líneas, hurgo en mi recuerdos y lo primero que me llega a mi mente es ese día, ese día en el que montado en un avión escuchaba al piloto decir que del lado derecho se podía ver el área de Giza, y como si mi mente trabajara a velocidad del rayo como un buscador en Internet, asociaba Giza con pirámides; al mirar por la ventanilla, allí estaban en todo su esplendor, alineadas, en pie, como si el tiempo nunca hubiese pasado sobre ellas, las Pirámides de Giza; cuántas historias, cuántos libros, cuántos documentales, cuántas veces había soñado incluso deseado con ver esas pirámides.

Allí estaba con el corazón paralizado por unos segundos, con una energía que sentía por todo el cuerpo, mirando por esa ventanilla del avión que minutos luego me llevaría a pisar suelo egipcio; allí estaba viendo como uno de mis mayores deseos se hacía realidad.



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6 de abril de 2011

Ámsterdam, una ciudad diferente (Julio Padrón)

El TuBiviajero Julio Padrón ya ha estado dos veces en Ámsterdam y no descarta la posibilidad de volver a la capital de Holanda tan pronto como  pueda. ¿Qué tendrá está ciudad que tanto le gusta?.

A continuación nos relata su experiencia:

No le falta razón al ilustre que comparó a Holanda con Venecia, a lo largo de la cuidad de Ámsterdam serpentean un centenar de canales que llenan de vida las callejuelas de esta mágica capital.

Un alto porcentaje del  turismo que recibe Holanda se debe a los red lights y los coffee shops, no obstante y sin restarle importancia a estos dos atrayentes de la cultura holandesa, podemos visitar un sinfín de lugares de gran interés turístico.

La plaza Dam sitio de reunión para visitantes y foráneos, se alza en el mismo lugar donde en otros tiempos se situaba el dique que cruzaba el río Amstel del cual surgió el nombre de esta ciudad. Desde esta plaza parten varias arterias principales que nos llaman a perdernos entre sus callejuelas, escuchar la música que nos regalan los artistas en la calle o simplemente respirar los olores que desprende este bello país.

Ámsterdam es una ciudad abierta y tolerante, esto se nota sobre todo en la afabilidad que muestran los holandeses a los turistas. Además éstos poseen una conciencia medioambiental y una tendencia a reutilizar y reciclar envidiables.

Holanda en general nos ofrece un gran abanico de posibilidades a la hora de alojarnos. En mi caso y como la mayoría de los jóvenes que viajan con una maleta al hombro hasta los Países Bajos, me alojé en un albergue juvenil, perfecto en la relación calidad / precio. La recepción/ comedor del albergue es como una convención de personas de todo el mundo en la puedes tomar un té y una tostada con mantequilla conversando con un israelí, americano, judío, palestino, etc.

Ámsterdam capital no es particularmente grande y aunque posee unos servicios de transporte público excelentes se puede visitar a pie, y además si eres lo suficientemente aventurero lo puedes hacer en bicicleta de alquiler, que a mi parecer es la mejor forma de recorrer sus calles.

En general, el país de Holanda está rodeado de grandes y majestuosos molinos tradicionales e inmensas extensiones de cultivo de tulipanes que aportan un colorido especial a los recuerdos que nos llevamos de este país.

No podría finalizar este artículo sin mencionar algunos de los museos de Ámsterdam. Particularmente destacaría el museo de Van Gogh donde se encuentra la colección de obras del famoso Vincent Van Gogh; el Museo de Cera (Museo Madame Tussauds) donde te puedes sacar una foto con diferentes personajes importantes (figuras musicales, deportistas, familia real, etc.), como puede ser David Beckham, Bob Marley, Einstein y un largo etcétera; y la casa de Ana Frank museo dedicado a esta diarista de guerra judía.


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4 de abril de 2011

Semana Santa en Sevilla (Yeiza Hdez)


La TuBiviajera Yeiza Hdez nos cuenta su experiencia en Sevilla durante Semana Santa. Recuerda que tú también nos puedes contar tus propias experiencias de viaje enviándonos un email a la siguiente dirección de correo: redaccion@tubillete.com

VIAJAR ES VIDA… Este es mi lema, por lo tanto, no podía empezar este artículo con otras palabras. Siempre que puedo no dudo en escaparme y visitar todos aquellos rincones tan maravillosos que este mundo nos aporta. Cada lugar tiene su propio encanto, por lo tanto intento no repetir y experimentar con destinos nuevos, pero tengo que reconocer que hay un lugar del cual me siento completamente enamorada y no me canso de visitar….¡SEVILLA!

Se trata de una ciudad andaluza que tiene un embrujo único y no deja de sorprenderme con cada visita que hago. Espero poder trasmitirles algunas de las muchas sensaciones que despierta en mí.

Para conocer Sevilla hay que recorrer sus barrios, como el de Santa Cruz, un encantador laberinto peatonal endulzado por la fragancia de sus naranjos. Otro barrio importante es el de Triana, casco histórico situado a la orilla del río Guadalquivir y que con su increíble Puente de Triana y su mítica calle Betis, forman la fachada de este popular barrio. Desde mi punto de vista es una de las calles que presenta una de las mejores vistas de la ciudad. Se puede ver: la Giralda, la Catedral y la Torre de Oro. Pero no sólo tienes unas fantásticas vistas, también es ideal para dar un tranquilo paseo por el río, ir de tapeo y como no, tomar unas copas nocturnas y sentirse unos más en la noche Sevillana.

No podemos dejar de visitar los parques que esta bella ciudad nos proporciona, yo destacaría sin lugar a dudas el Parque de María Luisa, declarado Bien de Interés Cultural. Este parque goza de una gran variedad vegetal y sus fuentes añaden el sonido y la paz perfecta para poder disfrutar en algunos de los bancos azulejados que componen el parque.

Los palacios, iglesias y conventos forman parte del patrimonio de la ciudad Sevillana y su historia. El Real Alcázar, ha sido testigo de grandes acontecimientos históricos. Sus patios y jardines de diferentes caracteres hacen que este lugar sea una visita obligada. “Cada paso por El Real Alcázar es un paso atrás a la historia”.

Plaza España es unos de los espacios más espectaculares de arquitectura. Contiene una increíble fuente central, pero lo que realmente despertó mi curiosidad son sus 48 bancos situados alrededor de esta gran plaza, y como cada uno de ellos forman una provincia española, con su escudo, mapa y algún hecho histórico destacado. Paseas por cada uno de ellos hasta encontrar tu propia provincia y así sacarte la esperada foto.

Otra parada obligada es La Torre de Oro, gran símbolo de esta ciudad y situada al margen izquierdo del río Guadalquivir.

No podemos hablar de Sevilla sin mencionar La Giralda, el campanario de la Catedral de Santa María que cuenta con unas vistas increíbles a toda la ciudad. La Catedral es Patrimonio de la Humanidad. Es por esto por lo que este templo también es de obligadísima visita y se necesita tiempo suficiente para poder contemplar toda su belleza.

Entre las fiestas de Sevilla, podemos destacar la Semana Santa y La Feria de Abril, yo les puedo comentar un poco sobre la Semana Santa, porque tuve la suerte de vivirla y ha sido una gran experiencia para mí. Los sevillanos tienen una devoción tan fuerte y arraigada que es muy difícil de explicar. Las calles están abarrotadas de gente, apenas puedes moverte y todo el mundo sólo tiene un objetivo, el poder observar y algunos intentar tocar la imagen que año tras año alaban. En esos momentos se respira un profundo silencio en toda la ciudad y una gran entrega por parte tanto de los sevillanos como de los turistas para ver los pasos que año tras año con tanto esfuerzo sólo pueden hacer los costaleros.

Sevilla no es sólo patrimonio, cultura y arte. Su gente dice mucho de esta magnífica ciudad, son alegres, hospitalarios y aportan una frescura que sólo a ellos les caracteriza. ¡Qué arte tienen!

Este ha sido mi humilde artículo sobre una ciudad a la que adoro y aprecio. He hecho un pequeño resumen por aquellos lugares de mayor interés, pero, Sevilla tiene mucho que ver y visitar, así que no esperen a que se lo cuenten, tienen que comprobarlo ustedes mismos. Y para aquellos que ya hemos visitado esta ciudad, no está de más recordar todos aquellos rincones por donde hemos reído, soñado e incluso amado. VOLVERÉ….¿y tú?

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7 de marzo de 2011

Recuerdos de un viaje a Rusia. (Luis Roberti- Pérez)


 Una vez leí que “el recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo” (Gustavo Adolfo Bécquer); después de algunos viajes realizados pienso que esta frase, fácilmente, puede aplicarse a los mismos, por lo que los recuerdos que te deja un viaje llegan a ser más importantes que el viaje en sí mismo.


Catedral San Basilio
(foto: tetrabrain)
En esta oportunidad, los llevo hasta Rusia, concretamente a Moscú y a San Petersburgo, en un viaje que hice hace 10 años. Para ese entonces vivía en Inglaterra, en un pequeño pueblo sureño llamado Bournemouth; tengo a una excelente amiga que estudiaba en Turku (Finlandia) y el viaje a Rusia fue uno entre los varios países que visité en esa oportunidad. Recuerdo estar chateando uno de tantos días del último trimestre del 2000, cuando surgió la idea de parte de ella en forma de pregunta: ¿Por qué no te quedas en Inglaterra y el próximo año viajamos a Rusia?. Un tiempo después, se agregarían los países bálticos al viaje (Estonia, Letonia y Lituania), junto con Polonia, pero esos países no forman parte de este recuerdo.

Entramos a territorio ruso por vía férrea, procedentes de Helsinki y con destino Moscú. Luego, iríamos a San Petersburgo antes de regresar por el mismo camino hasta la capital finlandesa. Lo primero que recuerdo al bajar al andén fue ver un tren distinto al resto, luego me daría cuenta que era el muy conocido tren transiberiano. Lo segundo, fue estar en mitad de mucha gente, viendo la boca de la entrada al metro, con la vista que iba desde mi libro de viaje al nombre de la estación; mi amiga a un lado viendo como trataba de descubrir cual era el nombre de esa estación. Después de unos minutos que en mi mente se confunden como si hubiese sido una eternidad, logré descifrar parte del “garabato” que allí, en plena entrada del metro, nos desafiaba. No se si ahora se habrán abierto más al turismo, pero en esa oportunidad la mayoría de las cosas estaban escritas en caracteres rusos. Se leía, por ejemplo: Калининская, mientras que en el plano de metro de mi libro estaba la transliteración en inglés que decía Kalíninskaya. Logré descubrir, como dije antes, que por ejemplo la terminación ская era kaya, y al ver esto entonces lo que hacía era que dentro de los caracteres rusos veía alguna letra parecida y así me ponía como loco a buscar hasta que lograba dar con el nombre de la estación. Habían otros nombres que terminaban de forma diferente, como por ejemplo: Vystavochnaya (Выставочная), pero ya tenía en la cabeza una especie de visor-traductor que ayudaba a ubicarme.

Si ahora mismo retrocedo en el tiempo, concluiría que este viaje fue una aventura total. No todo el mundo hablaba inglés y no todo el mundo se ofrecía a ayudarte. Tantos años de encierro al Mundo, aún para ese entonces se hacían sentir en cada paso que dabas por la ciudad. Recuerdo una noche que teníamos que llegar a la estación de trenes para ir a San Petersburgo y como no sabíamos donde estaba le tratábamos de preguntar a la gente; pero ni haber dicho palabras referidas al tren de varias maneras (train, tren, rail, riel, etc), como tampoco haber tratado de reproducir un sonido típico de tren (tren en movimiento, sonido de un tren), nos ayudó mucho. Finalmente, logramos dar con alguien que nos indicó con la mano la entrada a un edificio.

Plaza Roja
(foto: tetrabrain)
Hablar de Moscú y San Petersburgo, es hablar de la Plaza Roja, la catedral San Basilio, el Kremlin, el mausoleo de Lenin, el teatro Bolshoi, el museo Hermitage, la fortaleza de Pedro y Pablo, la catedral de San Isaac y otros.

Resumiendo, más allá de todos estos sitios turísticos, hablar de Moscú y San Petersburgo es vivir el momento de tratar de ubicarse en que estación de metro estás; es pasar una tarde por la plaza frente al teatro y tratar de regatear una entrada para la noche y ver el famoso ballet de Moscú; es caminar por las calles e insólitamente, de repente, de un bar escuchar que sale la melodía de una canción de al menos 10 años atrás de un cantante de tu país de origen; es coger un bus urbano y estar como uno más de los tantos que viven allí; es caminar por la universidad de Moscú y observar un edificio inmenso e imponente (mandado a construir por Stalin) que se levanta en el campus universitario; es reconocer que la catedral de la resurrección de Cristo (en San Petersburgo) esta mejor preservada que la de San Basilio (en Moscú); es admirar lo espacioso del Hermitage y llegar a pensar que los niños de los zares tienen que haberse perdido en ese Palacio; es que te manden a hacer silencio y casi ni respirar cuando estas dentro del mausoleo de Lenin; es saber que el domo de la catedral de San Isaac (en San Petersburgo) está hecho de 100 kilos de oro y si hace un día soleado es capaz de verse desde lejos; es escuchar de boca de un moscovita lo increíble de haber vivido lo que vivieron y que todavía se rinda culto al cuerpo embalsado de Lenin y malgastar tanto dinero para preservarlo; es quedar maravillado con algunas de las impresionantes estaciones del metro de Moscú; es comprar una matriuska; es ver los famosos huevos Fabergé; es que te expliquen el significado de las pinturas dentro de una iglesia ortodoxa; es mirar hacia atrás en tu memoria y recordar, como si hubiese sido ayer mismo, tantos gratos y buenos momentos vividos.


11 de enero de 2011

Un paseo por Getafe (Lidya Jareño Macías)

Seguimos nuestro viaje dirigiéndonos ahora a la ciudad de Getafe, situada en la Comunidad Autónoma de Madrid (España). En este caso, Lidya Jareño Macías que ha vivido en la ciudad desde hace veinticuatro años nos cuenta cuales son los lugares más destacados de la misma.

Getafe
Ermita del Cerro de los Ángeles
(foto: Pavlemadrid commons)
Sobre Getafe podemos decir muchas cosas, quizá a la mayoría le suene por el ascenso de su equipo de fútbol a Primera División no hace muchos años, pero para mí es mucho más que eso, es el lugar donde he crecido, es mi pueblo.
A pesar de que se pueda pensar que en Getafe no hay mucho interesante más allá de su Universidad, su Hospital, su Equipo de fútbol  o algunas empresas industriales; me gustaría mostrar que existe un Getafe desconocido, en el que son numerosos los lugares que visitar.
En primer lugar, una curiosidad de Getafe es que constituye el centro geográfico de la Península, en concreto dicho centro parece que se halla en el Cerro de los Ángeles, lugar en el que se sitúa la Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles (s. XIV).

 Otros monumentos para visitar, cuyo acceso puede realizarse a pie una vez en Getafe serían:
-La Catedral de Nuestra Señora de la Magdalena (s. XVIII), declarada Monumento Histórico Artístico en 1958.
-El Hospitalillo de San José (s. XVI).
-El Colegio de las Escuelas Pías (s. XVII).
-La Antigua Cárcel (hoy Biblioteca Municipal Ricardo de la Vega) (s. XVII).

En cuanto a las fiestas patronales, éstas tienen lugar  cuarenta días después del Domingo de Resurrección, con lo que pueden celebrarse, según el año entre mediados de mayo y principios de junio. Además de las celebraciones propiamente religiosas, como las procesiones o la romería en el Cerro de los Ángeles, tienen también lugar conciertos de diversos estilos (desde el punk a la copla) y la Feria  con las habituales atracciones y chiringuitos.
 Existen también otros eventos culturales de reciente creación como el Festival Getafe En Vivo, en cuya primera edición importantes artistas nacionales se han dado cita el último fin de semana de septiembre de 2010.
Finalmente, me gustaría hablaros de los sitios que me gustan particularmente en Getafe. A la hora de salir de marcha, Getafe tiene una amplia variedad de lugares donde acudir, todos ellos con personalidad y estilo propio. Si nos apetece disfrutar de una pinta de Guinness escuchando Pop-Rock internacional de los 70´s o dejarnos envolver por la Beatlemanía (aunque no sólo), podemos acudir a la calle Cuestas Altas en cuyos números 3 y 6 se encuentran los pubs Galway (de tipo irish) o el  Sgt. Peppers Club Café. Si preferimos dejarnos llevar al Rock Español de Rosendo, Fito o Extremoduro, será cita obligada la visita al Bar El Garaje en la Plaza del Pilar. Sin duda, no nos podemos perder en Getafe, el Crash (calle Escaño, 23, esquina a plaza del Pilar), lugar donde el buen rollo abunda y donde al ritmo del Pop más actual podemos compartir las ricas y originales cocteleras que estos hermanos preparan.
¡¡¡¡Espero veros pronto por aquí!!!!

7 de enero de 2011

Descubriendo la Civilización Maya (Luis Roberti-Pérez)

Parece  que los TuBiviajeros se van animando y nos van llegando los primeros artículos referentes a sus propias experiencias de viaje.
Hoy comenzaremos nuestro viaje con la Ruta Maya (México) realizada por el viajero Luis Roberti-Pérez que nos cuenta su propia experiencia de forma muy detallada.
También te recordamos que nos puedes contar tus propias experiencias de viaje enviándonos un email a la siguiente dirección de correo: redaccion@tubillete.com ¡Anímate!


Foto: Luis Roberti- Pérez
Un viaje no comienza cuando se pisa el suelo del sitio que visitamos. Un viaje se inicia desde el primer momento en que pensamos que queremos viajar; desde que buscamos en Internet, blogs, redes sociales o cuando buscamos conocer la experiencia y los comentarios de familiares y amigos que hayan ido al lugar que se desea; un viaje es una aventura que se vive, se disfruta. Ahora bien, todo este hábito se simplifica un poco, si en el lugar al que queremos ir vive algún conocido con el que planificaremos viajar. Esto siempre me ha sucedido en los viajes que he hecho a México, ya que tengo una amiga que vive allí.

En esta ocasión, escribo sobre el viaje que hicimos siguiendo la Ruta Maya. Llegué al aeropuerto de Ciudad de México y ya desde que te bajas del avión comienza la aventura. Pasando inmigración, recoges tus maletas y entonces te distribuyen en varias filas y al final pasas tus maletas por un scanner de rayos y, no conforme con ello, pulsas un botón que al azar enciende una bombilla de color verde o de color rojo. Si te toca el color verde pues recoges tus maletas y puedes salir, pero si te toca el color rojo, entonces debes dirigirte al personal uniformado que te abren las maletas y te hacen un chequeo de su interior. A mi me tocó el color verde, por lo que salí por las puertas principales y donde inmediatamente te encuentras con un grupo de familiares y amigos que están en espera de los que llegamos; mi amiga estaba allí esperándome.


 Después de dormir una noche en su casa, nos levantamos temprano al día siguiente y en coche fuimos vía sureste hacia el estado de Chiapas, adentrándonos en la selva Lacandona (famosa en los noventas porque en sus montañas se escondían miembros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional)  y llegando a un lugar arqueológico llamado Bonampak. El viaje fue de un poco más de 1000 km, casi 11 horas de viaje y conseguimos un hotel rural donde dormimos la noche. Bonampak es la típica ciudad maya que queremos conocer: la carretera se adentra en plena selva y finaliza justo donde se encuentra la zona arqueológica, los templos de piedra  parecieran que hubiesen sido colocados sobre un pasto de color verde vivo, los árboles crecen a su alrededor y se oye el sonido de los pájaros como si estuviesen al lado de uno.

De allí, seguimos bajando un poco más por la carretera principal y llegamos a un pueblito con nombre Frontera Corozal, donde cogimos un bote que nos trasladó por el río Usumacinta (río que divide la frontera entre México y Guatemala) hasta otra zona arqueológica llamada Yaxchilán; el recorrido es de unos 40 minutos aproximadamente y se podrán ver cocodrilos en las orillas del río. Aquí, se podrá oír a los monos aulladores (araguatos) que parecieran que estuviesen en todas partes. Al día siguiente, regresamos por la misma carretera que habíamos cogido, pasando por poblaciones rurales hasta que llegamos a Palenque, donde visitamos la zona arqueológica del mismo nombre, uno de los sitios más representativos de la cultura Maya y en el que se pueden ver diferentes templos, resaltando el de las inscripciones donde está la cripta funeraria de Pascal el Grande, que fue el gobernante más notable de la zona debido por la época de esplendor con grandes edificaciones que se construyeron bajo su mandato.

De Palenque salimos del estado de Chiapas hacia el noreste del país, entrando al estado de Campeche. En la ciudad de Escárcega no había gasolina para el coche y nos arriesgamos a seguir adelante por una carretera recta hasta que llegamos de noche al poblado de Xpujil donde solo hay 2 hoteles y conseguimos habitaciones en uno de ellos. Como consejo llenen el tanque de gasolina antes de coger esta carretera porque durante el recorrido de casi 2 horas no hay ninguna estación de servicio; además, es recomendable conducir durante el día porque de noche la carretera es muy oscura, sin iluminación ni señalización vial. Al día siguiente, visitamos las zonas arqueológicas de Xpujil, Becán y Calakmul, siendo esta última una de las mas imponentes que visité. Lo excelente de Calakmul es que su ubicación es lo bastante lejana como para que no esté llena de turistas y además, puedes subir los escalones de las pirámides y llegar hasta la cima de las mismas, cosa que ya esta prohibido en lugares como Chichen Itzá y Uxmal.

Foto: Luis Roberti- Pérez

Nos regresamos por la misma carretera principal dirección este, entrando al estado de Quintana Roo y de allí fuimos hacia el norte al estado de Yucatán donde se encuentra una de las nuevas maravillas del mundo: Chichen Itzá. Hablar de Chichen Itzá requeriría de muchas líneas por lo que lo resumiré en una palabra: impresionante. Cerca de la ciudad de Valladolid se podrán visitar algunos cenotes como el llamado Dzitnup o Xkeken. Los cenotes son como cavernas profundas llenas de aguas subterráneas que forman un estanque. En algunos casos, como el de Dzitnup, una parte del techo ha colapsado formando un agujero por donde los rayos del sol pasan iluminando el interior.

Al norte de Valladolid hay otro sitio arqueológico que se llama Ek Balam, en la que se pueden ver pinturas murales bien conservadas. De Valladolid fuimos hasta Mérida donde dormimos y después fuimos hacia el sur de la ciudad para visitar zonas como Kabah, Uxmal y Edzná, que representan zonas arqueológicas del estilo Puuc, que están dentro de otra ruta llamada Ruta Puuc.

De vuelta a Ciudad de México, lo único que lamentamos fue el no poder tener más tiempo para visitar otros sitios arqueológicos como Tulum o incluso, haber podido visitar las otras ciudades mayas de Honduras y Guatemala, en las que se encuentran Copán y Tikal, respectivamente. No obstante, ese es otro de los viajes que están en la lista de “viajes futuros”. En resumen, éste fue uno de esos tantos viajes que recordaré siempre; ¿los demás?, pues los demás forman parte de otra historia.


5 de enero de 2011

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